Prueba escrita
Competencia digital docente y del alumnado
La competencia digital docente describe el desempeño profesional del profesorado; la competencia digital del alumnado es un aprendizaje que debe desarrollarse y evaluarse. No son intercambiables. En el tema 6 de Primaria puedes relacionarlas explicando qué decisiones digitales toma el docente y qué aprende a hacer el alumnado. Esta guía separa los marcos y muestra cómo utilizar ejemplos en el examen escrito.
Competencia digital docente: las seis áreas del MRCDD
El Marco de Referencia de la Competencia Digital Docente, publicado en el BOE, organiza 23 competencias en seis áreas. Se aprobó mediante la Resolución de 4 de mayo de 2022. Su destinatario es el profesorado; no es una escala para calificar directamente al alumnado.
| Área del marco docente | Ejemplo de decisión profesional |
|---|---|
| Compromiso profesional | Colaborar con el equipo respetando la protección de datos. |
| Contenidos digitales | Seleccionar y adaptar recursos accesibles y pertinentes. |
| Enseñanza y aprendizaje | Organizar apoyos y tareas con una finalidad didáctica. |
| Evaluación y retroalimentación | Interpretar evidencias y ofrecer una devolución útil. |
| Empoderamiento del alumnado | Reducir barreras y favorecer la participación. |
| Desarrollo de la competencia digital del alumnado | Enseñar a contrastar información, crear y actuar de forma segura. |
Cómo relacionarlo con el tema 6 de Primaria
El tema 6 de la Orden ECI/592/2007 trata las tecnologías de la información y la comunicación y su intervención educativa. Una forma sólida de actualizarlo consiste en distinguir la competencia profesional del docente, el aprendizaje del alumno y la herramienta empleada.
Si el profesor prepara dos fuentes accesibles y diseña un apoyo para compararlas, está tomando decisiones profesionales. Si el alumno identifica su autoría y justifica cuál responde mejor a una pregunta, está mostrando un aprendizaje. El navegador o el editor utilizado son medios. Esta separación evita presentar una lista de aplicaciones como desarrollo conceptual del tema.
La acreditación de la competencia digital docente es otro asunto: no debe confundirse con la evaluación del alumnado ni con un requisito universal de acceso a todas las oposiciones. Aquí se explica el marco para desarrollar un tema; los procedimientos de acreditación requieren su normativa específica.
El ejemplo puede relacionarse con Bloom para precisar la demanda cognitiva y con listas de cotejo para registrar componentes observables.
Qué incluye la competencia digital del alumnado
El currículo español presenta una competencia digital que abarca información, comunicación, creación, seguridad y resolución de problemas, entre otros aspectos relacionados. La página del Ministerio sobre esta competencia permite consultar su formulación y los descriptores correspondientes. Para diseñar actividades, utiliza los referentes de tu etapa y área; no reduzcas el apartado a una lista de dispositivos disponibles en el aula.
Una tarea puede ser digital y aportar poca información sobre competencia digital. Copiar texto en una presentación muestra manejo de algunas funciones, pero no necesariamente selección crítica de fuentes. Del mismo modo, una actividad sin conexión puede preparar decisiones relevantes: analizar una captura ficticia, identificar datos personales o comparar mensajes. La elección del recurso debe responder al aprendizaje, no al objetivo de aumentar tiempo de pantalla.
La autonomía también importa. Seguir instrucciones paso a paso no equivale a decidir qué herramienta resulta adecuada o cómo resolver una incidencia. Ambas actuaciones pueden formar parte de una progresión. Registra las condiciones y apoyos para interpretar el desempeño. Así podrás distinguir lo que el alumno hace con un modelo de lo que comprende y utiliza cuando cambian las condiciones.
Evita suponer que la familiaridad con redes o dispositivos implica dominio académico y crítico. Una persona puede manejar funciones habituales y tener dificultades para contrastar información, gestionar permisos o explicar un procedimiento. La evaluación inicial debe recoger actuaciones relevantes para la tarea. No necesita convertirse en un examen técnico extenso; puede utilizar un caso breve que revele decisiones y dudas.
Currículo, DigComp y competencia digital docente
| Referencia | A quién o a qué se dirige | Uso razonable en una programación |
|---|---|---|
| Competencia digital del currículo | Aprendizaje del alumnado en una etapa | Seleccionar referentes y evidencias conforme al currículo aplicable |
| DigComp | Competencia digital de la ciudadanía | Ampliar la reflexión sobre actuaciones y ámbitos digitales |
| Marco de competencia digital docente | Desarrollo profesional del profesorado | Reflexionar sobre la práctica docente y el uso educativo de tecnologías |
| Certificación de una herramienta | Manejo o acreditación de un recurso concreto | Información complementaria, sin sustituir el aprendizaje curricular |
No utilices un nivel de competencia digital docente como si fuera una calificación del alumno. Tampoco sustituyas los criterios de tu materia por una tabla de un marco ciudadano sin explicar la relación. Cada referencia tiene una función. La programación gana precisión cuando identifica cuál orienta la evaluación y cuáles sirven como apoyo para analizar el diseño.
En la consulta realizada el 4 de octubre de 2026, el Joint Research Centre presenta DigComp 3.0. Su organización mantiene cinco áreas y veintiuna competencias e integra la dimensión de inteligencia artificial de forma transversal. Esta actualización no modifica automáticamente el currículo español. Si la mencionas, distingue la referencia europea del marco normativo que aplica a tu enseñanza y evita llamar vigente a una versión sin comprobar la fuente.
Caso de Primaria: comparar dos páginas preparadas por el docente
Plantea una pregunta sencilla sobre un contenido trabajado y ofrece dos páginas ficticias o materiales seleccionados. Una explica su procedencia y aporta información pertinente; la otra mezcla una afirmación llamativa con datos insuficientes. El propósito no es enseñar que una apariencia profesional garantiza fiabilidad. El alumnado debe examinar qué información necesita para valorar la respuesta a la pregunta concreta.
Primero modela una lectura. Señala quién publica, cuándo se ofrece la información y qué relación tiene con la pregunta. Explica que ninguna pista aislada resuelve todos los casos. Una fecha reciente no convierte automáticamente una afirmación en correcta, y una página antigua puede contener información útil para ciertas cuestiones. La valoración depende del contenido y del propósito.
Después cada pareja completa un organizador breve: qué afirma la fuente, qué apoyo ofrece y qué duda permanece. El docente acompaña el análisis y ayuda a distinguir una explicación de una opinión. No pidas una búsqueda abierta si todavía no se ha enseñado ese procedimiento. La selección de materiales permite mantener una dificultad manejable y observar el razonamiento con más claridad.
La evidencia individual será una elección justificada y una pregunta que el estudiante haría antes de utilizar la información. Puedes recogerla por escrito, oralmente o mediante una modalidad accesible que conserve el propósito. La valoración se centra en la pertinencia de las razones, no en la cantidad de términos técnicos. A esta edad, un razonamiento claro y limitado puede ser más útil que repetir vocabulario sin comprenderlo.
El cierre introduce una tercera fuente con una característica diferente. El alumnado revisa si mantendría su elección y explica por qué. Esta variación permite comprobar si utiliza un procedimiento o memoriza que una página concreta era la buena. La devolución señala una decisión que puede mejorar, como buscar el apoyo de una afirmación o comprobar si realmente responde a la pregunta planteada.
Seguridad, privacidad y bienestar en la programación
La seguridad digital puede trabajarse con decisiones concretas: reconocer información personal, revisar destinatarios, detectar solicitudes sospechosas y pedir ayuda ante una incidencia. Utiliza casos ficticios y evita pedir al alumnado que muestre contraseñas, mensajes privados o perfiles personales. No necesitas acceder a su vida digital para enseñar procedimientos de protección y reflexión.
La elección de aplicaciones debe seguir los canales del centro. Comprueba autorización, condiciones de uso, accesibilidad y finalidad educativa. La guía de la AEPD para centros educativos sitúa cuestiones relevantes sobre datos y plataformas. Si surge una duda específica, corresponde consultarla con los responsables competentes. Una programación no debería prometer el uso de una herramienta sin haber considerado estas condiciones.
El bienestar digital requiere algo más que fijar un tiempo de pantalla genérico. Puedes analizar interrupciones, notificaciones, organización del trabajo y necesidad de pausas en una tarea concreta. Evita convertir la actividad en un juicio público sobre hábitos familiares. El propósito educativo es reconocer decisiones y desarrollar estrategias, no clasificar moralmente a los estudiantes según los dispositivos que utilizan.
También conviene incorporar alternativas de acceso. Si una actividad depende de conexión doméstica, comprueba cómo participará quien no la tenga o no disponga de condiciones adecuadas. La falta de acceso no debe interpretarse automáticamente como falta de interés. Diseña una opción en el centro o un recurso equivalente que conserve el aprendizaje, y explica cómo se integrará sin señalar al estudiante.
Inteligencia artificial: enseñar a revisar resultados
Un resultado generado por IA puede parecer convincente y contener errores. Para trabajar esta cuestión, el docente puede preparar una respuesta simulada o seleccionar un ejemplo revisado, sin exigir cuentas personales ni introducir datos del alumnado. La tarea consistirá en comprobar afirmaciones, detectar información sin respaldo y reconstruir una explicación con fuentes adecuadas al contenido.
No plantees la actividad como una competición para descubrir si un texto está hecho por IA. La autoría no se determina de forma fiable por una impresión estilística. El foco más útil es la calidad: qué afirma, qué evidencia ofrece, qué falta y cómo puede comprobarse. Estas preguntas siguen siendo pertinentes aunque el texto haya sido escrito por una persona.
Si se autoriza una herramienta en el contexto educativo, define para qué puede utilizarse y qué trabajo debe realizar el estudiante. Puede apoyar una lluvia de ideas o una revisión, pero necesitas evidencias de comprensión y decisiones propias. Pide explicar qué se ha aceptado, rechazado o modificado y por qué. La transparencia del proceso es más útil que valorar únicamente un producto pulido.
Evita presentar la IA como una fuente que valida sus propias afirmaciones. Un enlace generado puede ser inexistente o no respaldar lo dicho. Enseña a abrir y comprobar fuentes mediante procedimientos adecuados. La competencia digital se observa al verificar, delimitar y decidir, no al obtener una respuesta extensa. Tampoco presupongas que utilizar IA siempre mejora una actividad; debe aportar una función concreta y justificable.
Cómo evaluar la competencia digital con evidencias claras
| Actuación | Evidencia posible | Aspecto que revisar | Error de interpretación |
|---|---|---|---|
| Seleccionar una fuente | Justificación de elección | Pertinencia y comprobación | Contar enlaces sin analizar su utilidad |
| Crear un contenido | Producto y revisión comentada | Adecuación, claridad y procedencia | Valorar solo apariencia |
| Colaborar | Aportación y explicación individual | Interacción y comprensión | Equiparar número de ediciones con aprendizaje |
| Proteger información | Respuesta a un caso ficticio | Reconocimiento de riesgos y decisiones | Pedir datos privados como evidencia |
| Resolver una incidencia | Registro breve del procedimiento | Diagnóstico, prueba y comprobación | Premiar únicamente terminar rápido |
| Revisar una salida de IA | Contraste de afirmaciones | Calidad de la verificación | Dar por correcto un texto por su fluidez |
Elige instrumentos que respondan a esas actuaciones. Una lista puede comprobar si se ha incluido una referencia, pero valorar su pertinencia requiere más información. Una rúbrica puede describir niveles de calidad, y una conversación puede explorar el razonamiento. No necesitas una herramienta compleja para cada dimensión. Diseña un sistema que puedas aplicar mientras enseñas y ayudas al grupo.
La evaluación debe conectarse con los criterios de la etapa o módulo. No inventes una nota global de competencia digital a partir de cualquier actividad tecnológica. Explica qué evidencia aporta la tarea y cómo se integra en una planificación más amplia. Una actuación aislada informa sobre un desempeño en unas condiciones, no sobre todo lo que una persona puede hacer en entornos digitales.
Preguntas frecuentes
¿Usar una tableta ya desarrolla competencia digital?
Puede ofrecer oportunidades, pero no basta para demostrarla. Define qué decisiones realiza el alumnado: buscar, contrastar, crear, colaborar, proteger información o resolver una incidencia. Después recoge una evidencia adecuada. El recurso facilita una actuación; la programación debe explicar cuál y cómo se enseña, en lugar de atribuir aprendizaje al dispositivo por sí mismo.
¿Puedo trabajarla sin conexión a internet?
Puedes preparar varias actuaciones con materiales descargados, capturas ficticias o recursos sin conexión. La elección depende del aprendizaje. Analizar una solicitud sospechosa o justificar la selección de información no exige siempre una búsqueda abierta. Si el propósito requiere actuar en un entorno conectado, planifica acceso y condiciones mediante los recursos autorizados del centro.
¿Es obligatorio utilizar inteligencia artificial?
No debes deducir una obligación general de su presencia en debates o marcos de referencia. Comprueba el currículo y las instrucciones aplicables a tu contexto. Puedes trabajar pensamiento crítico ante resultados generados sin exigir al alumnado que use una herramienta. Si la incorporas, justifica finalidad, condiciones, privacidad y evidencia de comprensión.
¿Cómo sé qué versión de DigComp citar?
Consulta la página oficial del Joint Research Centre e identifica el documento utilizado. En la revisión de esta guía figura DigComp 3.0. Si empleas un recurso de una versión anterior, indícalo y explica su función. No mezcles componentes de varias ediciones sin advertirlo ni sustituyas por ellos los referentes curriculares de tu etapa.
Preparación de la convocatoria 2027
Si tu objetivo es presentarte en 2027, incorpora esta explicación al esquema del tema correspondiente y ensaya su redacción a mano. La fecha de preparación no confirma que exista una convocatoria publicada para tu especialidad y comunidad. Cuando se publiquen las bases, contrasta el temario exigido y los criterios de la prueba.
Fuentes para verificar y ampliar
Consulta la definición legal de competencia digital en Primaria, el marco DigComp 3.0 del JRC y la guía de la AEPD para centros educativos. Referencias consultadas el 4 de octubre de 2026. Los ejemplos de tareas y evaluación son propuestas originales que requieren concreción curricular.